lunes, 24 de octubre de 2011

El espacio en blanco de los lunes.

Siento escribir sobre este tema que poco tiene que ver con educación de manera explícita, pero que me tiene, si me permitís la poligonera expresión, bastante "Rayao".

¿Soy el único que cree que aprendería más en la cafetería en vez de tirar el tiempo en clase?

No se, no me gusta pagar los platos rotos de nadie, y creo que es lo que no está tocando, lo cual la verdad es bastante molesto, además de muy poco ético por su parte.

Bueno sólo era eso.

Ciao.

10 comentarios:

  1. Hola otra vez

    Me interesó este post la primera vez que lo leí, así que vuelvo a escribir sobre él.

    Como profesor siempre resulta interesante conocer cómo viven los alumnos las clases. Cuando comparas las clases con la experiencia de una cafetería en términos de productividad en tu aprendizaje (a favor de la cafetería), proporcionas información de lo más interesante. Además compartes una experiencia que habremos experimentado más de uno a lo largo de nuestros períodos formativos formales. Yo, desde luego, me considero uno de ellos.

    Ahora bien, el tema se merece indagar más sobre él. ¿Por qué sucede esto? ¿por qué resulta más útil o interesante la cafetería que la clase o clases formales? ¿qué añade? ¿qué falta en las clases formales? ¿cómo lo sabes? ¿es en todas las clases? ¿hay diferencias entre ellas? Si tú eres parte de la clase, junto a tus compañeros, ¿cómo contribuis a esta experiencia de clases en las que mejor no estar, o que se ven como una experiencia en blanco?

    Estas son algunas preguntas que me planteo. La principal tiene que ver con qué podríamos hacer ante una situación como la que planteas. Porque una opción es no hacer nada y/o esperar pasivamente a que se produzcan cambios, o activamente proponer o tratar de generar cambios. Eso implica replantearse cómo estamos también asistiendo a clase.

    Por lo demás, tu post es breve y un tanto confuso, ambiguo. No sé si hablas de las tres asignaturas como un bloque, o si te estás centrando en alguna/s de ellas.

    Como mencionas expresiones como "platos rotos", "molesto" y aludes a la "ética", infiero que el tema tiene connotaciones emocionales, es decir es importante, además algo que se está valorando desde un sistema de valores, que por otra parte no se explicita.

    Por supuesto, aparte de todo lo anterior, aprender en la cafetería podría ser una manera de recalcar algunos tipos de aprendizaje mencionados en los textos que os he dejado. Por ejemplo el aprendizaje socialmente mediado, el aprendizaje situado y desde luego, el aprendizaje activo (parte de los anteriores). ¿No están entonces presentes en el contexto formal de enseñanza/apendizaje? ¿por qué? ¿deberían estar?

    Comparar esos dos contextos puede proporcionar interesantes pistas, por las diferencias que están aportando.

    Bueno, seguiré esta cuestión (por si acaso formo parte de ella ;) y sobre todo porque es un tema de lo más relevante e interesante).

    Un saludo

    Alejandro

    ResponderEliminar
  2. Este post es breve pero interesante, porque creo que es algo que muchos sentimos, por eso, y después de ver las preguntas planteadas por Alejandro, me he animado a comentar.

    Aunque sea triste, cuando hablamos de cambiar ciertas clases por un ratito de cafetería, por desgracia, no nos referimos (por lo menos yo) a uno de los tipos de aprendizaje mencionados en clase. Si bien es cierto, por otra parte, que no en todas las clases flota ese pensamiento, sí que está en más de las deseadas.
    Yo hablaré por mi, porque no soy nadie para hablar en nombre de todos mis compañeros y porque, igual, este post quiere decir algunas más cosas que a mi se me escapan, o yo, desde mi experiencia, estoy añadiendo otras.

    Alejandro pregunta "¿por qué resulta más útil o interesante la cafetería que la clase o clases formales?", yo creo que porque a veces hay clases en las que se pierde el tiempo con historias que no nos ocupan en el momento, con preocupaciones del profesor que provocan discusiones que quitan todo el tiempo a la clase, discusiones que a veces podrían estar muy bien, pero para tratar en otro lugar.
    Yo no paro de darle vueltas a qué es lo que podría hacer yo, como alumna, aunque no encuentro una respuesta clara, a veces pienso que estaría bien plantearle el problema al profesor en cuestión directamente, pero inmediatamente pienso que dicho profesor piensa que esos "momentos" son verdaderamente importantes y que no tendría en cuenta lo que le planteara. No paramos de hablar en clases de la importancia de la comunicación entre porfesor y alumno, y a veces lo que nos encontramos es justo lo contrario.

    Es una pena que en muchas clases se den estas situaciones porque lo único que conseguimos al final es aprender más bien poco y salir de la clase con un mal humor y una decepción tremenda.

    Pili

    ResponderEliminar
  3. Muy buenas Alejandro, yo tampoco se que pasó con los comentarios que ambos escribimos anteriormente... no se si leíste mi respuesta. En ella te argumentaba, que esperaba que este post tuviera un mayor debate y la gente comentara sus impresiones acerca de una clase (que no es la tuya) en la que, según creo, el sentimiento común es de pérdida del tiempo.
    Efectivamente creo que se puede aprender muchísimo en un contexto no formal como una cafetería, siempre y cuando sea guiado hacia la búsqueda de un aprendizaje.
    En mi post quería criticar la labor que hasta ahora ha ido desarrollando un docente al que según mi punto de vista tenemos que "sufrir" y ver si la gente lo ve igual y que posibles soluciones se podrían aportar.

    Bueno Pili, muchas gracias por tu comentario, a ver si esto se anima y al final consigo mi propósito.

    ResponderEliminar
  4. Hola

    Más claro ahora. Una cosa interesante de los blogs, es facilitar como dice Pilar, la comunicación. Interesante tema el que planteáis, la verdad es que por desgracia más frecuente de lo que parece. No está de más que os podáis expresar con él, si la percepción es compartida con la clase, hablando no a título personal, sino a título general. Para eso resultan útiles los delegados. Evidentemente, desde el punto de vista del profesor, es útil conocer cómo va el proceso de aprendizaje, e ir calibrando a lo largo del tiempo. En fin, más vale hacer algo que no hacer nada.

    Otro incidente crítico potencial... algo sobre lo que trabajaremos más adelante.

    Un saludo

    Alejandro

    ResponderEliminar
  5. Buenos días.

    Seré una clasista o un ser extraño... Pero honestamente, si estoy fuera del contexto clásico de enseñanza, me disperso con bastante relatividad. Creo que lo que me hace aprender más (si el profesor es competente) es el propio contexto del aula.

    No obstante, admiro tu inniciativa.

    Cheers!

    ResponderEliminar
  6. Creo, Jaime, que ya sabes cuál es mi opinión respecto a este tema; pero mejor plasmarlo para dar pie a que continúe el debate en tu blog.

    Igual que tú, que Pili y supongo que otros tantos compañeros, siento que hay espacios vacíos en el máster. Hay días que el planteamiento del profesor parece salirse tanto de madre que llegamos a considerar que aprenderíamos más en la cafetería. Pero esto no es porque el programa de la asignatura en sí no nos atraiga, o que quizás decidan tratar otro tema que no aparece en el currículo. Creo que en este caso concreto es por el hecho de que la clase se convierte en una palestra propagandística del profesor. Y no sé vosotros, pero a mí nunca me ha gustado ir a clase para que me adoctrinen o me digan qué pensar, prefiero que, simplemente, me reten a pensar de forma libre.

    Supongo que a día de hoy, estamos casi todos igual. No somos los primeros que comentamos el tema... El problema es entonces cómo actuar para intentar cambiar esto. Se supone que nos están tratando de mostrar las maravillas de los sistemas educativos bidireccionales y participativos; pero para ello se ven en la "obligación" de hacer un ejercicio de autoridad. Ante esto, poco podemos hacer; veo más probable que nos planteemos una actitud pasiva, por incluso miedo a represalias. Que no nos engañemos, son como las meigas y haberlas, haylas. O que acabemos cambiando ese entorno del aula por el de la cafetería, donde, por alguna extraña razón, somos capaces de hacer las mejores reflexiones y los mejores debates que he visto nunca.

    Aunque me haya parecido muy buena tu intención con este post, siento decirte que no sé hasta qué punto se podrá crear debate, o más bien, hasta qué punto con esto podamos encontrar una solución al problema. Ójala lo hagamos, porque otra cosa no, pero ganas, se nota que nos sobran.

    Un saludo,
    Carmen

    ResponderEliminar
  7. Ups! Chic@s, me he perdido. Quizás es que sea siempre muy directo en mi forma de ser y cuando se habla con rodeos me pierdo. Pero, en realidad, no sé de qué profe estáis hablando.

    Si me lo comentáis, sería excelente para así ver hasta qué punto estoy a favor de lo dicho hasta ahora. Es que haría críticas a los dos proes de los lunes (a tí, Alendro, por ahora no, pero no te relajes que siempe ando con la epístola cargada) pero, evidentemente, no las mismas.

    Edu

    ResponderEliminar
  8. Edu, lo de "Rayao" era un juego de palabras... si es que uno no puede ser sutil...

    ResponderEliminar
  9. Ah! Vale! Ya lo pillo. Es por Laura! Bueno, en momentos pesé que era por Gonzalo y, la verdad es que no me cuadraba mucho, si te soy sincero (auque como digo antes, también le criticaría cosas). Gonzalo habla mucho de política y se moja mucho (demasiado quizá?). Me ha despistado que no utilizáis el femenino a la hora de hablar de una mujer, ya que esta no es un profesor, es una profesora (os animo a que utilizéis el lenguaje inclusivo con el femenino). Bueno, al lío.
    Comparto vuestra crítica pero creo que lo matizaría. Carmen, hablas de "adoctrinar"; mujer, yo no emplearía esa palabra, aunque sí es cierto que el hilo de las clases (cuando lo tienen) apesta un poco. Sobre este tema, me gustaría comentaros otro tipo de adortrinamiento más sutíl en la clase de arte. ¿No os resulta un tanto incómodos conceptos como "sagradas escrituras", "Jusucristo nuestro señor", etc.? Respeto las ideas de ese señor en lo que concierne a religión (y que conste que me parece buen profesor), pero de ahí a utilizar ese lengiaje...a mi no me gusta; pero es su forma de dar clase y de hablar y creo que ahí no nos podemos meter (libertad de cátedra). Me resulta curioso ver que habláis de estas cosas sin mencionar esta clase y este profesor.
    Con esto no estoy defendiendo a Laura, ni mucho menos. Creo que esta profe se equivoca a la hora de hablar en un plano teórico; que se puede (vaya esto siempre por delante) hablar de tus ideas respecto a tal y cual aspecto de la vida, pero creo que hay que ser más inteligente a la hora de enfocarlo.
    Sobre lo que decís de solucionarlo o no, pues creo que tenéis una postura cobarde, y así nos va (en general). ¿Porqué no hablarlo? ¿Porqué no reunirse un día todas y hablar el tema para luego reunirnos con ella mediante unos representantes (que no delegados Alejandro; yo no delego mi voz en nadie)?
    Si alguien está incómodo con una situación y palpa esa incomodida entre sus compañeras, lo más lógico y saludable sería hablarlo, que la cosa puede terminar en trauma por no hablarlo con naturalidad (más allá de este semi-valiente post).
    Ya para acabar, os contaré lo que más me llamó la atención de esta clase. Cuando vino la jefa de departamento a imponer autoridad, Laura dijo una frase que me dejó un tanto atónito: "desde la autoridad que me da el conocimiento" ¡Tócate los pies! ¿Autoridad un profesor? Por favor, deconstruyamos ese concepto y a la gente que lo defiende; de ahí a dar poderes policiales a los profesores dentro de las aulas hay un paso (y se llama Esperanza Aguire); y esto confirma, de nuevo, mi teoría de que la socialdemocrácia está a la deriva sin saber lo que hacer (esto, para el que no viniera a la charla de hace unos lunes no lo entenderá muy bien, pero creo recordar que en clase algo se habló).

    Edu

    ResponderEliminar
  10. ¡Eurovillano la que has armado!
    Me parece muy valiente la entrada.
    - Creo que se puede aprender en todas partes: cafeterias, aulas, parques, cines, trabajos...
    - Muy pocos profesores consienten críticas (me remito a mi vida de estudiante, un poco lejana ya)

    Seguiré por aquí, para ver como acaba esto...

    Por cierto...
    ¿Hay algún profesor que se contradice en su manera de enseñar y el temario que da?
    Un saludo.

    ResponderEliminar